El uso combinado de la 18F-FDG PET (tomografía por emisión de positrones con flúor-18-fluorodesoxiglucosa) y TCciv (tomografía computarizada con contraste intravenoso) no es más eficaz que cada una de las técnicas por separado a la hora de detectar recidiva asintomática por linfoma. Así se deduce de un estudio del Hospital General Universitario de Ciudad Real.

El trabajo, publicado en la Revista Española de Medicina Nuclear e Imagen Molecular, buscaba evaluar la capacidad diagnóstica de la 18F-FDG PET/TCciv en el diagnóstico de recidivas asintomáticas de pacientes con linfoma. Con este fin, se realizaron 114 pruebas a 90 personas en seguimiento y en remisión completa clínica.

Tanto la 18F-FDG PET como la TCciv fueron evaluadas de manera independiente por 2 observadores y clasificadas como positiva o negativa para recurrencia. Asimismo, se realizó una valoración combinada de ambas exploraciones. El diagnóstico final se estableció por estudio histopatológico o seguimiento clínico superior a 6 meses.

Del total de pacientes sometidos a seguimiento, 4 fueron diagnosticados de recurrencia asintomática por linfoma. La 18F-FDG PET/TCciv, la 18F-FDG PET y la TCciv mostraron asociación con el diagnóstico final y la concordancia entre la 18F-FDG PET y la TC civ fue entre moderada y alta. La prueba combinada mostró una sensibilidad del 50% y una especificidad del 88%.

Por su parte, 18F-FDG PET registró una sensibilidad del 50% y una especificidad del 93% y TCciv una sensibilidad del 50% y una especificidad del 91%. A partir de estos resultados, los investigadores concluyen que el uso combinado de 18F-FDG PET y TCciv no ofrece ventajas respecto a ambas técnicas por separado en el diagnóstico de recidiva asintomática por linfoma.