Cada año mueren en el mundo 350.000 personas a causa de esta enfermedad que afecta al sistema linfático (Hodgkin y no Hodgkin). Según informa el doctor Jaime Villar, “los linfomas cutáneos primarios son el segundo grupo más frecuente de linfomas no Hodgkin extraganglionares”. Los linfomas cardiovasculares, por su parte, están aumentando su incidencia según informan desde la academia.

Solo la mitad de los linfomas no Hodgkin son curables y existen más de 40 tipos, tal y como aseguró Villar. También quiso dejar claro que están desarrollados por el sistema linfático y causan cánceres que pueden afectar a otros órganos. El especialista insistió en que la biología molecular y la inmunohistoquímica ha permitido un mejor reconocimiento.

“Dentro los linfomas no Hodgkin, los linfomas cutáneos primarios de células T (LCCT) constituyen la mayoría (75-80%). Se trata, por tanto, de un grupo de entidades raras que no se incluyen sistemáticamente en los registros de cáncer y cuyo abordaje no es el clásico del resto de linfomas”.

Aprovechando el Día Mundial del Linfoma, se ha querido señalar la importancia del diagnóstico precoz sin diferenciar por sexo o edad del paciente. La sintomatología inicial (tos, cansancio o pérdida de peso) puede confundirse, según informan desde la AEDV, con otras enfermedades menos importantes.

La Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia también ha querido participar en este día. Desde ella aseguran que la mitad de los afectados esperan, al menos, 6 meses para acudir al médico tras notar los primeros síntomas, tomando como referencia los datos del informe 2014 Global Patient Survey, publicado por Lymphoma Coalition.

Este cáncer hematológico de origen desconocido suele aparecer a partir de los 60 años, y produce un progresivo deterioro el sistema inmunitario. Aunque es imposible prevenirlo, en el 60% de las ocasiones se cura, según la sociedad hematológica.