El transporte aéreo urgente del plasma puede incrementar las posibilidades de supervivencia, afirma un estudio liderado por la University of Pittsburgh School of Medicine. La investigación, recogida por EurekAlert, indica que transportar el plasma en un helicóptero de emergencias puede aumentar las probabilidades de sobrevivir un 10% en los pacientes traumáticos con una hemorragia grave.

El estudio se ha publicado en New England Journal of Medicine y supone un importante paso para incluir la atención prehospitalaria a través de este medio como un componente imprescindible de la prestación sanitaria. Según detalla EurekAlert, estos resultados alteran el modo de tratar a este tipo de pacientes. Este es el primer ensayo que tiene la capacidad de alterar la atención prehospitalaria de manera significativa, añaden los autores.

El ensayo clínico para evaluar el uso del transporte aéreo urgente del plasma se basó en 3 ensayos aleatorios que compararon los resultados en pacientes traumáticos con riesgo de shock hemorrágico. Los investigadores compararon los resultados de los pacientes que recibieron el plasma por esta vía y los que no.

Entre mayo de 2014 y octubre de 2017 un total de 7.275 pacientes fueron trasladados en trasporte aéreo a 9 centros de Estados Unidos para ser evaluados como participantes en dicho ensayo. De los 7.275 fueron seleccionados 501. La mayoría de ellos eran hombres que habían sufrido un traumatismo grave (por accidente de tráfico o caídas desde una altura).

Las bases médicas para el transporte aéreo urgente del plasma fueron asignadas al azar, asegura EurekAlert. Los resultados mostraron que, después de 30 días, el 77% de los pacientes que habían recibido el plasma mediante transporte aéreo urgente seguían vivos, comparados con el 67% de los que habían recibido el tratamiento estándar. Asimismo, los pacientes que se beneficiaron del transporte aéreo urgente del plasma registraron una tasa más baja de mortalidad a las 24 horas.

Por otro lado, la sangre de estos pacientes coaguló más rápido y requirieron menos transfusiones de sangre que los pacientes que no recibieron el plasma prehospitalario. Los autores concluyen que la transfusión temprana de plasma por este método es un gran avance para reducir la mortalidad de los pacientes traumatizados.