El pasado verano, el servicio de hematología valoró a un niño de 4 años diagnosticado de una enfermedad asociada con un riesgo muy alto de desarrollar trombosis y que debía recibir tratamiento anticoagulante oral a largo plazo con Sintrom®. Para facilitar que el niño tuviera unos hábitos de vida lo más normales posibles, los médicos propusieron la inclusión del primer paciente pediátrico hematológico en el Programa de seguimiento de la anticoagulación oral mediante telecontrol.

“Se trata del primer paciente en edad pediátrica con este tipo de seguimiento en nuestro hospital y, actualmente, estamos en proceso de que otros niños se beneficien de ello”, señala Rafael Martos, hematólogo y coordinador de la consulta de Hematología pediátrica del Hospital General de Villalba.

A través de este programa, ha sido posible incluir en el domicilio del primer paciente pediátrico hematológico el control de la coagulación a través de la punción capilar y el posterior análisis de la muestra de sangre en un coagulómetro portátil. La familia remite los resultados a su hematólogo por internet a través del Portal del Paciente y el hematólogo pauta, por la misma vía, el tratamiento que debe seguir y la fecha de la visita siguiente.

Para que el primer paciente pediátrico hematológico pudiera acceder al programa, fue necesario tener una primera cita presencial en la Unidad de Anticoagulación para ser valorado por el hematólogo. Posteriormente, en estos casos, los médicos deben valorar si cumple los criterios de inclusión en el programa, así como que los padres reciban la formación correspondiente para poder realizar el control analítico mediante punción capilar y los pasos que deben seguir por internet.