La probabilidad de padecer anemia aumenta en los deportistas como consecuencia de los microtraumatismos propios del ejercicio, así como del aporte insuficiente de hierro de algunas dietas basadas sobre todo en hidratos de carbono, según han explicado los responsables de la nueva Unidad de Anemia del Deportista en el Hospital Vithas 9 de Octubre de Valencia, como recoge la agencia EFE.

De acuerdo con el doctor Julián Ruiz Baixauli, la constante contracción y relajación de los músculos que se produce durante el ejercicio provoca microtraumatismos que hacen descender el volumen de glóbulos rojos y, por lo tanto, de oxígeno, ya que estas células -en las que está presente la proteína hemoglobina, cuyo núcleo está constituido por hierro- son las encargadas de transportarlo por todo el organismo.

Esa falta de oxígeno hace que se sobrecargue el corazón y se produzca “una sensación de cansancio que, a su vez, reduce la capacidad de recuperación tras el esfuerzo físico”, apunta el cardiólogo Darío Sanmiguel, corredor de ultradistancia y responsable de la Unidad de Salud Deportiva del Hospital Vithas Nisa 9 de Octubre.

“Un buen rendimiento físico pasa por un buen aporte de oxígeno a las distintas partes del cuerpo”, destaca Ruiz Baixauli, responsable de la unidad de anemia del deportista junto a la doctora Rosa Benítez.

Además de con los microtraumatismos propios del ejercicio, la anemia del deportista puede tener otras causas, que pueden estar relacionadas con la dieta. Es el caso de aquellas personas que realizan actividad física y abusan de hidratos de carbono frente a lípidos y proteínas de origen animal, que son las fuentes de hierro más habituales.

Ante la sospecha de anemia ferropénica, se realiza una prueba sencilla para determinar el valor de hemoglobina. Si es bajo y el deportista refiere cansancio constante, se establece un tratamiento adecuado a cada caso con el fin de mejorar los depósitos de hierro. “Se trata de identificar el problema; la solución es sencilla y pasa por reponer los depósitos de hierro”, concluye Ruiz Baixauli.