La calidad de la sangre que reciben los pacientes de la Comunidad de Madrid está garantizada gracias a la nueva certificación CAT obtenida, que implica que el Centro de Transfusión de la región cumple con los máximos estándares de seguridad y calidad. Cada año, en la comunidad se llevan a cabo 245.000 donaciones de sangre y en torno a 80.000 personas reciben transfusiones.

Según ha informado la Comunidad de Madrid, la certificación CAT supone garantías de calidad de la sangre a distintos niveles. Así, por ejemplo, garantiza que el donante recibe la información adecuada y que se siguen los criterios de selección de los mismos necesarios. También se garantiza la trazabilidad de las transfusiones y donaciones, de manera que se pueda conocer el recorrido de la sangre en caso de que se presente cualquier problema.

Esta certificación de calidad de la sangre madrileña implica asimismo la minimización de riesgos infecciosos y biológicos tanto para el paciente que recibe una transfusión como para el donante. De igual modo, este sello de calidad de la sangre confirma la existencia de protocolos de actuación en caso de accidentes y emergencias, así como la cualificación y formación permanente de todos los profesionales sanitarios que intervienen.

La certificación CAT se suma a otras obtenidas por el Centro de Transfusión de la Comunidad de Madrid. Incluye a todos los puntos y procesos vinculados con la sangre en la región, incluyendo la donación, la producción de componentes sanguíneos, la conservación, la distribución y el análisis de la sangre. Eso, de acuerdo con la comunidad, es “una garantía para el usuario de la sanidad, dada la transversalidad de los procedimientos y productos tratados”.

Esta validación viene a completar la Certificación ISO 9001.2008 de calidad con la que contaba hasta este momento el Centro de Transfusión, que realiza al año 245.000 donaciones de sangre y transfusiones de componentes sanguíneos a unos 80.000 pacientes. En este ámbito trabajan más de 600 profesionales.