Sin embargo, un aporte de hierro, incluso en pequeñas dosis, puede provocar un daño en el ADN celular a los pocos minutos de su administración. Estos datos se desprenden de una investigación publicada en PLOS ONE, realizada por el Centro de Investigación Biomédica Imperial College London y financiada por el National Institute for Health Research (NIHR).

El estudio observó la reacción de células endoteliales humanas a las que se les añadió una solución de hierro de 10 micromolares, correspondientes a la concentración habitual en sangre tras ingerir una pastilla de hierro. Los análisis mostraron que los sistemas de reparación del ADN se habían activado a los 10 minutos y permanecían activados hasta 6 horas después.

Claire Shovlin, autora principal del estudio, asegura que “cada pastilla de hierro estándar contiene casi diez veces la cantidad de hierro diaria recomendable. Y estas dosis no han cambiado desde hace más de 50 años. Esta investigación sugiere que es posible que tengamos que pensar más detenidamente acerca de la cantidad de hierro que administramos a la gente y tratar de adaptar la dosis al paciente", sugiere.