Las declaraciones de Arranz se han realizado en el contexto del programa científico del LIX Congreso Nacional de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) y XXXIII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Trombosis y Hemostasia (SETH), celebrados recientemente en Málaga. Durante los mismos se ha hecho también hincapié en un programa educacional que tiene como objetivo revisar los temas más actuales de Hematología, entre los que se incluye la hemostasia.

En el programa educacional se ha intentado abarcar, “desde los aspectos tecnológicos de actualidad, como la tecnología CRISPR o los mecanismos de linfomagénesis, a los aspectos diagnósticos y terapéuticos más relevantes de parte de las enfermedades hematológicas más importantes”, ha afirmado Francesc Bosch Albareda, jefe del Departamento de Hematología del Hospital Vall d’Hebron.

Sustento económico

Los ponentes han señalado que la lentitud en la implantación de los anticoagulantes orales de acción directa se debe, entre otras causas, al “elevado coste comparado con la opción disponible. Debido a ello, el Sistema Nacional de Salud ha decidido que la financiación pública se restrinja a determinadas situaciones en fibrilación auricular y no se financie en el tratamiento del tromboembolismo venoso”, ha apuntado Arranz.

Según ha señalado el hematólogo Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, en la fibrilación auricular se calcula que, por lo menos, un 30-35% de los pacientes cumplirían criterios de prescripción y la cifra de los tratados es mucho menor”. Posiblemente, los anticoagulantes orales de acción directa no se utilizan con la frecuencia que deberían debido a que existen resistencias e inercias en los profesionales o temores por las posibles hemorragias, motivo por el que se prescriben dosis reducidas.

Por último, en el programa educacional, los hematólogos han explicado cómo afecta el riesgo cardiovascular y las complicaciones tromboembólicas en pacientes con coagulopatías congénitas y en el envejecimiento. “Los avances en los cuidados de estos pacientes han posibilitado que tengan una esperanza de vida similar a la población general y este tipo de situaciones es cada día más común”, ha subrayado José Mateo Arranz.