Los fármacos biológicos ocupan un lugar importante entre todos los tratamientos que prescribe el hematólogo. Por este motivo, la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) ha difundido su posicionamiento sobre los fármacos biosimilares; medicamentos con efecto prácticamente igual al del biológico original, a pesar de que no son idénticos.

Los fármacos originales cuentan con patentes que tienen un tiempo de vida limitado en función de la legislación y la aprobación por parte de las agencias reguladoras. Ello provoca la fabricación de fármacos biológicos biosimilares con la consiguiente reducción del precio.

La Agencia Europea del Medicamento, la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios regulan el uso y grado de similitud de los biosimilares respecto al producto original, así como los procedimientos clínicos biológicos y de farmacovigilancia que permitirán su uso con la suficiente garantía.

La SEHH solicita que el hematólogo cuente con libertad de prescripción de los medicamentos biológicos, tanto originales como biosimilares, de acuerdo a criterios de sostenibilidad y evidencia científica planteados de forma racional, eficaz y eficiente y mediante las restricciones de las agencias reguladoras. Los hematólogos consideran que, en cada fármaco específico, se deben establecer criterios de trazabilidad considerando que las prescripciones deben hacerse por marca comercial y no por principio activo.

Todavía no se disponen de evidencias científicas que hayan sido contrastadas en términos de seguridad, eficacia, inmunogenicidad y efectos adversos para cada marca, razón por la que la SEHH insta a no realizar una sustitución del tratamiento prescrito por el hematólogo, tanto si es original como si es biosimilar. Otros profesionales sanitarios y comisiones hospitalarias tampoco deberían intercambiar la prescripción pautada por el hematólogo prescriptor sin haber sido previamente consensuado con él.