Los mastocitos pueden estar involucrados en problemas como la alergia o el asma o enfermedades hematológicas como la mastocitosis. Los científicos pensaban que el factor de crecimiento SFC era necesario para formar mastocitos, si bien han comprobado que este hecho no se produce en pacientes con leucemia mieloide crónica.

“Cuando los pacientes fueron tratados con el fármaco imatinib (Glivec®), que bloquea el efecto del SFC el número de mastocitos maduros disminuyó, mientras que el número de células progenitoras no se vio modificado. Por ello, podemos concluir que las células progenitoras de mastocitos no requerían el SFC”, asegura Gunnar Nilsson, investigador del Centre of Excellence for Systemic Mastocytosis del Karolinska Institutet y autor del estudio.

Al cultivar células progenitoras de mastocitos, que son relativamente poco comunes (alrededor de 10 células por millón de glóbulos blancos), los investigadores descubrieron que estas podían sobrevivir, dividirse y madurar parcialmente sin SFC. Dicho desarrollo se producía con los factores interleucina 3 y 6, tal y como aseguran Joakim Dahlin y Solna, autores del estudio:

“El estudio mejora nuestra comprensión sobre cómo se forman los mastocitos y podría ser importante en el desarrollo de nuevas terapias, por ejemplo, para la mastocitosis, en la que el tratamiento con imatinib no es eficaz. Una hipótesis que vamos a comprobar es si la interleucina 3 puede ser un nuevo potencial tratamiento de las enfermedades de los mastocitos”.