Los científicos utilizaron técnicas utilizadas previamente por otros investigadores como la Universidad de Lund, en Suecia, o la Universidad de Harvard, para generar glóbulos rojos. Este estudio, realizado por investigadores del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona (CMRB), da un paso más allá, pues produce megacariocitos que pueden ser utilizados en el laboratorio para producir plaquetas.

Los megacariocitos así generados pueden ser trasplantados a animales, que generan plaquetas funcionales integradas perfectamente en la circulación de la sangre junto con las propias. Esta conversión es especialmente interesante en la aplicación clínica de la anemia de Fanconi, una enfermedad genética rara en la que los pacientes sufren una reducción del número de plaquetas.

Los investigadores usaron este nuevo método en células de pacientes con anemia de Fanconi, en colaboración con el grupo de Juan Bueren del Ciemat de Madrid, miembro del Ciberer y experto mundial en esta enfermedad. Después de modificar la genética de las células de los pacientes, pudieron convertirlas en megacariocitos sanos, los cuales, podían ser usados para producir plaquetas sanas.

“Los resultados de nuestro estudio demuestran que se pueden obtener megacariocitos con potencial clínico mediante la transdiferenciación directa de muestras fácilmente accesibles como lo son las células de la piel, como alternativa a la generación de células madre pluripotentes inducidas (iPSC)”, explica Ángel Raya, director del estudio y miembro de Ciber-bbn.

Además, el investigador asegura que, aunque es difícil determinar la tecnología que será utilizada en el entorno clínico, “la transdiferencicación directa es sin duda la más rápida, más económica y más eficiente. En cualquier caso, que podamos cambiar completamente la identidad de un fibroblasto y convertirlo en megacariocito con tan solo 6 factores es un fenómeno que aún no entendemos bien mecanísticamente, pero que es biológicamente asombroso”.