La hemostasia es la respuesta fisiológica que permite frenar un proceso hemorrágico después de una lesión vascular. La Sociedad Española de Medicina de Laboratorio (SEQCML) ha editado un manual sobre este mecanismo para profesionales del laboratorio clínico, donde tiene un alto impacto la alteración de la hemostasia y su tratamiento. En su elaboración han participado hematólogos, analistas clínicos y bioquímicos clínicos.

Según ha informado la sociedad, Anna Merino y Eduardo Arellano han dirigido la edición de Hemostasia práctica en el laboratorio clínico. La monografía ha sido realizada por los miembros de la Comisión de Biología Hematológica de la SEQCML. Está dirigida a personal de laboratorios donde se realicen pruebas y estudios de coagulación, así como a especialistas en periodo de formación.

De acuerdo con Merino, este manual tiene un enfoque “muy práctico”. Esto hace que sea un “documento muy adecuado para entender las bases de las diferentes metodologías relacionadas con la coagulación sanguínea, así como la interpretación de los resultados obtenidos”.

El libro está dividido en 16 capítulos, cada uno de los cuales contiene información teórica, un caso práctico y un cuestionario de evaluación. El contenido incluye, por un lado, las variables preanalíticas y postanalíticas en el laboratorio de hemostasia, el estudio de las plaquetas y de la hemostasia primaria y el diagnóstico de la microangiopatía trombótica y trombocitopenia inducida por heparina.

Por otro lado, se centra en el desarrollo de la automatización en el laboratorio de hemostasia, el acercamiento a la cabecera del paciente gracias al diseño de los coagulómetros portátiles y la evaluación de la hemostasia secundaria. Por último, se habla de la utilidad del dímero D, el estudio de la trombofilia en la trombosis y el control de la terapia antiplaquetaria o anticoagulante, la utilidad actual de las pruebas globales de coagulación y la importancia del control de calidad en la hemostasia actual.

Diagnóstico y seguimiento

Según Merino, para realizar un diagnóstico adecuado, el especialista del laboratorio clínico debe conocer las alteraciones de la hemostasia. “Desde el laboratorio se contribuye no solo al diagnóstico de las diátesis hemorrágicas y trombóticas, sino también al seguimiento mediante las pruebas que determinan el control del tratamiento anticoagulante”, afirma la experta, que recuerda que el profesional “debe estar familiarizado con las diferentes pruebas diagnósticas y su interpretación”.

La hemostasia es fruto de la regulación del endotelio vascular, las plaquetas y el sistema de coagulación. Cuando participan el endotelio vascular y las plaquetas para formar el tapón hemostático plaquetario, se habla de hemostasia primaria. La secundaria, por su parte, es “resultado de la formación de fibrina a través de la activación del sistema de coagulación”, como explica Merino. “La importancia de la hemostasia es crucial, ya que de su equilibrio depende la prevención de la aparición de diátesis hemorrágica o trombosis”, concluye.