Estándares en hemoterapia es la nueva edición de una guía editada por la Fundación CAT.

Los estándares en hemoterapia se han renovado. La Fundación para la Calidad en Transfusión Sanguínea, Terapia Celular y Tisular (Fundación CAT) ha publicado la quinta edición de una guía pensada para centros y servicios de transfusión sanguínea. Como novedad, las unidades de aféresis terapéuticas podrán optar a la certificación CAT de calidad en hemoterapia, que otorga dicha fundación. Este organismo está constituido por la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) y la Sociedad Española de Transfusión Sanguínea y Terapia Celular (SETS).

En un comunicado, la fundación explica que las recomendaciones recogidas en Estándares en hemoterapia (antes Estándares de transfusión sanguínea) pueden aplicarse a toda la actividad relacionada con la donación de sangre. Asimismo, su ámbito de aplicación abarca la obtención y procesamiento de componentes sanguíneos, la transfusión y la realización de los procesos de aféresis terapéuticas, así como la atención de los pacientes de las citadas unidades.

De acuerdo con el director técnico de la fundación, José María García Cala, esta edición de la guía es un nuevo paso para mejorar la calidad de la medicina transfusional. En ese sentido, se ha incluido un capítulo sobre aféresis terapéuticas. Además, se han fijado indicadores comunes tanto para los servicios como para los centros de transfusión. De esta forma, en un futuro se podrían realizar estudios de análisis comparativo, según destaca el especialista.

También se han introducido requisitos relacionados con la promoción de la donación de sangre. Asimismo, dentro del ámbito de la transfusión, los nuevos estándares en hemoterapia incluyen referencias a los programas Patient Blood Management. Estos tienen el como objetivo abordar de manera multidisciplinar y basándose en la evidencia a los pacientes que pueden ser transfundidos. La idea es ofrecerles todas las opciones para conseguir la mejor atención.

Programa de acreditación

En 1973, la SEHH puso en marcha el Programa de Acreditación de Bancos de Sangre (PABAS). Con él, se pretendía mejorar la obtención y transfusión de sangre y sus componentes. En esa línea, se definió una metodología de inspección que incluía la certificación para los bancos que lo solicitaban. “Sin ningún lugar a dudas, se convirtió en un instrumento decisivo para la mejora de la medicina transfusional”, apunta García Cala, jefe del Servicio de Hematología y Hemoterapia del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA).

Ya en 1996, la SETS y la SEHH tomaron la decisión de compartir la responsabilidad económica y funcional del comité de acreditación del PABAS. Entonces, este pasó a denominarse CAT. Es decir, Comité de Acreditación en Transfusión. Finalmente, ese comité se convirtió en 2008 en la Fundación CAT. “Los requisitos técnicos exigidos por la certificación CAT han sido actualizados en 5 ocasiones hasta el día de hoy”, concluye el experto, haciendo referencia a esta última versión de Estándares en hemoterapia.