La expansión de los regímenes en profilaxis es, por lo tanto, uno de los retos más destacados a los que se enfrentan los especialistas. Esta es uno de los temas más relevantes que se han discutido durante el encuentro internacional Haemophilia Global Summit que tiene lugar esta semana en Madrid y que reúne a más de 500 especialistas en hemofilia de todo el mundo. El tema principal del evento era la evolución de los tratamientos de esta enfermedad.

El tratamiento en profilaxis está asociado a la llegada de las nuevas tecnologías y los avances médicos. Según señalan varios expertos, el desarrollo de la tecnología de los factores recombinantes ha permitido conocer mejor la estructura y funciones de los factores VIII y IX. A nivel clínico, los factores recombinantes han facilitado la expansión de la profilaxis, el control de los episodios hemorrágicos y la mejora en la calidad de vida de los hemofílicos.

A la hora de determinar el tratamiento en profilaxis, además de medir la actividad del factor de coagulación, los médicos tienen en cuenta otras cuestiones como la evaluación de los factores genéticos, como el tipo de mutación del F8 o el compromiso articular, la actividad física y el peso del paciente. Las nuevas técnicas ecográficas pueden mejorar también la evolución de los resultados.

Los expertos apuntan que la evaluación integral del paciente permite al médico diseñar una estrategia de tratamiento a la carta. La prevención y manejo de las secuelas músculo-esqueléticas requiere no sólo del control de la hemostasia por parte de los hematólogos, sino de la participación de cirujanos ortopédicos y especialistas en medicina física y rehabilitación en el contexto del equipo multidisciplinario necesario para el correcto manejo de los pacientes.