Menos muertes infantiles por leucemia

La leucemia ha dejado de ser la principal causa de muerte infantil en Estados Unidos, según un nuevo informe publicado recientemente por el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC). El cáncer cerebral es el que, actualmente, ocupa su lugar.  

Estos 2 tipos de cáncer han representado casi la mitad de todas las muertes por cáncer entre los niños y adolescentes en América. En 2014 un 30% de las muertes correspondieron a cáncer cerebral (534 niños) y un 25% a leucemia (445 niños), frente a la tendencia de años anteriores, del casi 24% y 30%, respectivamente (proporciones a la inversa).

No obstante, se ha registrado un mayor número de muertes por cáncer según avanza la edad de la población. Así, la franja de 1 a 4 años es la que menos muertes registra tanto al inicio del estudio, en 1999, como al final del estudio, en 2014 (418 y 321, respectivamente) frente a la franja de más edad de entre 15 y 19 años (503 y 416, en los mismos años respectivamente).

La tasa de muerte por cáncer, entre 1 y 19 años, fue un 30% superior en niños que en niñas, lo que corrobora la predominancia general masculina frente a la femenina en mortalidad oncológica; una tendencia habitual tanto en la etapa infantil como en la etapa adulta.

El linfoma no hodking, uno de los más estudiados por los hematólogos, provoca un 4% de las muertes infantiles, un porcentaje muy pequeño en relación a las muertes infantiles provocadas por la leucemia, que se aproximan al 25%.

 

Desarrollar leucemia por causa laboral

No obstante, y aunque cada vez se producen menos muertes infantiles por leucemia, esta enfermedad podría desarrollarse si se desempeña un trabajo que implique jornada nocturna. Según un estudio español, financiado por el Instituto Carlos III de Madrid, trabajar de noche podría aumentar un 50% el riesgo de desarrollar leucemia linfocítica crónica.

El ritmo biológico afecta en el equilibrio y regulación de ciertas sustancias, como la melatonina, los andrógenos o los estrógenos. La alteración de estas sustancias, junto con cambios en el ciclo circadiano, ya han demostrado estar asociadas a enfermedades cardiovasculares, diabetes, obesidad y cáncer.

Además, ya se había demostrado que el 30% de los genes expresados en el ciclo circadiano, tienen más o menos función dependiendo de la hora del día. Por eso, su modificación, influye también en una alteración del ritmo natural defensivo del sistema inmunológico. Este último estudio constata y actualiza las investigaciones realizadas en esta línea, y que han sido presentadas en 25º Congreso de epidemiología y salud laboral celebrado en Barcelona recientemente.

Robots biomédicos para la detección precoz

Conocer el diagnóstico de una enfermedad en una etapa temprana puede ser la diferencia entre tener una mayor esperanza de vida o que sea demasiado tarde para su tratamiento. Por este motivo, un grupo de investigadores ha desarrollado un robot biomédico que mejora el estudio de enfermedades raras, entre ellas la leucemia linfocítica crónica.

El estudio, publicado en el Journal of Comutational Biology, muestra como estos robots permiten predecir fenotipos tanto en investigación clínica como traslacional. En la leucemia, los resultados han mostrado la relevancia de la lipoproteína lipasa, una enzima que descompone los triglicéridos en ácidos grasos libres y glicerol.

Esta metodología se puede utilizar con distintos tipos de bases de datos genéticos. Ya se ha utilizado para estudiar toxicidades en fármacos, además de otras patologías como la esclerosis lateral amiotrófica, y se espera continuar investigando en otras enfermedades neurológicas.

 

El Smartphone destierra los análisis convencionales

Los robots biomédicos no son lo más asequibles si se compara con el uso diario del propio móvil. Gracias a una aplicación, llamada HemApp, ya es posible detectar la anemia. Así lo han demostrado investigadores de la Universidad de Washington, que han conseguido desarrollar una app que mide la hemoglobina con una sensibilidad suficientemente alta para que pueda ser útil para la práctica médica.

HemaApp utiliza la luz y la cámara que tienen incorporadas los teléfonos, por defecto, para detectar la intensidad del color de la sangre que pasa a través de un dedo. El usuario únicamente debe colocar el dedo sobre la lente de la cámara mientras que la luz del flash se activa a través de la aplicación, tal y como se puede observar en un vídeo de demostración de Youtube.

En un estudio de 31 pacientes, la HemaApp tenía un 69% de precisión con las herramientas propias del móvil (sin añadir accesorios) y un 81% con accesorios de luz.  El Pronto de Masimo (oximetro de pulso) alcanza una sensibilidad del 82%, lo que implica que esta aplicación puede ser comparada con las técnicas actuales de detección eficaz de la anemia.  

Riesgo de Linfoma no Hodgking

Las personas nacidas en Israel tienen un 60% de probabilidades de desarrollar linfomas de Hodgkin, por lo que conocer la procedencia también sería interesante cara al diagnóstico del paciente oncológico. Esos son los resultados de un estudio, publicado en la revista Leukemia & Lymphoma, que ha evaluado a 2,3 millones de adolescentes judíos durante 45 años (1967-2011).

Otros países de origen de los participantes resultaron poco relevantes en el diagnóstico, pues no se encontraban cifras igual de altas en participantes procedentes de Europa, Asia y África del Norte. Además, aquellos nacidos en Israel entre los años 90 y 2000, tuvieron un riesgo de desarrollar un linfoma de Hodgkin del 70%.

Por otra parte, se ha observado que el linfoma Burkitt, un tipo de linfoma no Hodgkin estrechamente relacionado con el virus de Epstein-Barr, podría desarrollarse con mayor predisposición en aquellos niños nacidos de madres que padecen malaria en África. Así, conocer su lugar de procedencia puede también ayudar en el diagnóstico de enfermedades hematológicas.