El big data y el Blockchain son, junto con los teléfonos inteligentes, los agentes disruptores que mayor impacto van a tener en el sector sanitario a medio plazo. Así lo ha asegurado César Chiva, director de Executive Forum, durante la apertura del Innovation Healthcare Forum, un encuentro celebrado en Madrid para conocer los retos tecnológicos a los que se enfrenta dicho sector a nivel público y privado, así como las oportunidades, propuestas y casos de éxito de las compañías privadas.

“Los smartphones, el big data y el Blockchain van a ser responsables a medio plazo de una mayor actividad en campos como la teleasistencia, así como herramientas de interacción o agilizadores”, ha añadido Chiva en su presentación de la jornada, en la que ha destacado que “el mundo de la innovación nunca ha sido ajeno al sector sanitario”, como prueba el hecho de que sea el campo que registra más patentes en Europa, con un total de 12.000.

“Es preciso fomentar el espíritu emprendedor de los profesionales sanitarios, ya que son estos los que detectan posibles mejoras o necesidades”, ha añadido el director de Executive Forum, compañía organizadora del evento, que ha sido inaugurado por el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero. Este ha recordado la importancia de las nuevas tecnologías tanto para la gestión sanitaria como para los procedimientos, así como el impacto económico que supone su implantación.

“La salud es el mejor ejemplo de que la apuesta por la innovación es una apuesta segura”, ha apuntado, por su parte, Guillermo de Juan Echávarri, director de Relaciones Corporativas de GSK, quien ha hecho un recorrido por los avances que la investigación médica ha logrado en las últimas décadas en campos como el sida u otras enfermedades infecciosas. “El reto pasa por potenciar nuevas fórmulas que permitan seguir invirtiendo”, ha añadido.

“La inteligencia artificial no para de superar el umbral humano y hacer mejores a los médicos”, ha señalado el neurólogo Ignacio Hernández Medrano, creador de Savana, un proyecto que se basa en la transformación del texto de las historias clínicas de los pacientes en big data útil para la gestión y la investigación.

“El fonendo te permite oír donde no llega el oído humano, la resonancia magnética te permite ver donde no llega el ojo humano, la inteligencia artificial te permite pensar en un número de variables donde no llega el cerebro humano. No es ni más ni menos que eso”, ha dicho Hernández Medrano, para el que no tiene sentido pensar que tecnologías como el big data van a acabar sustituyendo a los médicos. “Yo soy una fanática de la tecnología, pero el médico es insustituible”, ha coincidido Stella Luna de María, CEO de Pentaquark Consulting, durante la mesa redonda con la que ha concluido el acto.

Previamente, ha hablado del diagnóstico y el tratamiento de enfermedades genómicas y raras mediante medicina de precisión y de la optimización de costes de tratamiento de patologías comunes como ejemplos de casos de aplicación de Data Science y aprendizaje automático. Por su parte, Bruno Romero y Sergio Sánchez, ingeniero de Aplicaciones en HP Iberia y CEO de EDSER Labs respectivamente, han repasado también casos prácticos, en este caso de aplicación de la impresión 3D a la Medicina.

“Tenemos miedo al big data porque no sabemos lo que es”, ha señalado Sánchez, que considera necesario romper el miedo a la tecnología para poder acceder a las posibilidades que ofrece. “Es fundamental que dotemos a nuestros equipos de trabajo de toda la potencia que ofrece la tecnología”, ha apuntado, en esa línea, Mario Medina, director gerente de Ilunion IT Services, para quien “la transformación digital va de personas”.

“El hecho de que ha mucha tecnología y datos disponibles no está en la cabeza de los gestores”, ha afirmado Stella Luna de María, convencida de que “la tecnología no ha llegado, no está integrada en el sistema”. “Yo entiendo que para un gerente es difícil implementar la tecnología de un día para otro”, ha señalado, en ese sentido, Hernández Medrano, que asegura que ya hay estudios que demuestran que aplicar la medicina preventiva de manera individualizada abarata costes. “Hace falta un empuje por parte de la Administración”, ha subrayado Romero.