La multa que se ha impuesto a este médico por acceder sin permiso a un historial clínico ha sido de 4.050 euros. Además, explica EFE, este especialista deberá hacer frente a una indemnización, tal y como refleja la sentencia que podrá ser recurrida ante el Supremo. La condena de inhabilitación es absoluta, por lo tanto, supone la privación definitiva de sus honores, empleos y cargos públicos.

El juzgado entiende que al acceder sin permiso a un historial clínico el médico ha incurrido en un delito de revelación de secretos. Durante el juicio el médico alegó que creía que estaba permitido el acceso a un historial si se trataba de cuestiones de salud aunque no perteneciese a uno de sus pacientes, detalla EFE.

Los datos de la historia clínica son confidenciales

Según explicó el médico en el juicio, el paciente a cuyo historial accedió había mantenido una relación corta en 2008 con su esposa, que contrajo una enfermedad de transmisión sexual. El facultativo explicó que tuvo que acceder sin permiso a su historial para comprobar si el hombre padecía alguna otra enfermedad porque eso afectaba a su propia salud y a la de su mujer.

Este argumento ha sido rechazado por la Audiencia que considera que el acusado accedió a estos datos sensibles y susceptibles de afectar a la intimidad, y niega que pudiera pensar que estaba actuando conforme a la ley. Los magistrados entienden que “por su formación académica y su larga trayectoria este funcionario no puede desconocer que los datos relativos a la historia clínica son confidenciales”.

El médico, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, pudo acceder sin permiso al historial a través de la aplicación informática de la que dispone el Servicio Cántabro de Salud. El tribunal entiende que el médico se sirvió de su cargo de funcionario público para acceder sin permiso al historial clínico y por este motivo le condena por un delito de revelación de secretos.