La venta de fármacos contra el cáncer adulterados ha llevado a juicio a un farmacéutico en Alemania. El hombre, de 47 años, se enfrenta a un delito de estafa por vender medicamentos adulterados contra el cáncer a alrededor de 1.000 pacientes entre 2012 y 2016. Los fiscales dicen que el farmacéutico, que trabajaba en una farmacia en la ciudad de Bottrop, en el oeste de Alemania, administró dosis menores de las prescritas de medicamentos para el cáncer en 62.000 casos, lo que ha supuesto un coste de 56 millones de euros a las compañías de seguros públicos.

Si se le declara culpable, el hombre podría enfrentar hasta 10 años de prisión y una prohibición profesional. Ha estado detenido durante el año pasado y aún no ha respondido a los cargos en su contra. Algunos de los abogados que representan a los pacientes quieren una sentencia más dura. Hans Reinhardt, que representa a un paciente con cáncer de Gladbeck, dijo que el acusado "abrazó la posibilidad de que un gran número de pacientes muriera antes de lo esperado y por eso manipuló los fármacos".

Muchos de los pacientes con cáncer afectados asistieron a la sesión de apertura. "No me queda ninguna confianza", dijo Annelie Scholz, de 66 años, cuya hija fue una de las pacientes a la que se le dio la dosis equivocada de fármacos y luego murió de cáncer. Aunque los fiscales afirman que el farmacéutico cometió los presuntos crímenes para "crear una fuente de ingresos significativa para él", sigue sin estar claro cuáles fueron las motivaciones exactas del sospechoso y cómo planeaba beneficiarse de la supuesta mala conducta.