Juicio a auxiliar acusada de matar a 2 ancianas.

La auxiliar acusada de matar a 2 ancianas mediante la inyección de aire en el Hospital Universitario Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares ha negado los hechos durante el juicio con jurado que se celebra en la Audiencia Provincial de Madrid. La Fiscalía solicita 40 años de cáncer por 2 delitos de asesinato. Además, pide que se le prohíba ejercer su profesión durante 10 años.

La acusación la ejercen las familias de las mujeres fallecidas y de una tercera, que sobrevivió, así como el Defensor del Paciente. Estiman que pudo haber 5 casos más, aunque no existen pruebas suficientes. Piden prisión permanente revisable.

Según informa la agencia EFE, el escrito de acusación explica que la mujer acabó con la vida de las ancianas en 2015 y 2017. En el periodo situado entre ambas muertes, estuvo de baja laboral. De acuerdo con el Ministerio fiscal, inyectó aire con una jeringuilla en el sistema circulatorio de las víctimas a través de la vía que tenían colocadas. En este momento, estaban a punto de ser dadas de alta, dado su buen estado de salud.

“Nunca sería capaz de quitar la vida a nadie; ni aunque padeciera por su dolor”, ha señalado la auxiliar acusada de matar a 2 ancianas durante el juicio ante jurado, que comenzó el martes. “Me he dejado la piel para cuidar a los ancianos del hospital. Que me acusen de que soy una asesina es horrible”, ha asegurado la procesada durante la vista.

No era parte de su trabajo

Durante su declaración, la auxiliar acusada de matar a 2 ancianas ha dicho que la manipulación de objetos punzantes no era parte de su trabajo. Además, ha añadido que las jeringuillas vienen envueltas, por lo que “nunca las podría usar”. También ha afirmado no conocer a las fallecidas. Los pacientes le “tocaban por sorteo”, de manera que apenas hubo acercamientos. Por lo tanto, no tenía “motivo alguno” para matarlas.

Por otra parte, la auxiliar ha alegado que, en el caso de la primera víctima, ella alertó a la enfermera y los médicos del estado grave de la paciente. Esto, según su defensa, “es incompatible con la idea de que fuera ella quien causara la muerte”. Sin embargo, este y otros casos hicieron sospechar a los facultativos. Por esta razón, se instalaron cámaras de vigilancia en el pasillo.

Esas cámaras recogieron imágenes de la auxiliar acusada de matar a 2 ancianas el día de la segunda muerte juzgada. Según ha declarado, en ellas se ve cómo no cierra la puerta tras acceder a la habitación de la paciente. Esto, a su juicio, demuestra que no tenía “nada que ocultar”. “Llevo 1 año y 10 meses sufriendo por algo que no he hecho y me siguen llamando asesina. ¿Por qué?”, ha subrayado la procesada, que llevaba 11 años ejerciendo cuando fue detenida.