“Las políticas públicas dirigidas a fomentar el desarrollo de este sector tienen que ser coherentes a largo plazo y coherentes a lo largo de la cadena, también cuando las compañías ponen sus productos en el mercado”, ha comentado Arocena a la agencia EFE. En este sentido, ha apuntado que no puede se puede invertir dinero en compañías startups y que luego se penalice la compra de productos innovadores.

Arocena, quien ha recordado que el sector tiene largos plazos de maduración y necesidades de inversión muy largas, ha afirmado que la industria “es muy dada” a la colaboración público-privada, por lo que siempre se encuentra a disposición para trabajar conjuntamente con el Gobierno y fomentar el desarrollo de la biotecnología española.

A su juicio, en España hay una muy buena academia. “Generamos un buen conocimiento científico, tanto en cantidad como en calidad”, pero donde tenemos que seguir esforzándonos es en dar el salto desde la generación del conocimiento a la del desarrollarlo, y transformarlo en productos y servicios que lleguen al tejido económico y beneficien luego al conjunto de la sociedad”.

Esto último supone un proceso lento, costoso y complicado en sí mismo y requiere talento, recursos financieros y constancia, ha dicho el director. En cuanto a si es difícil montar una empresa en España, el experto ha opinado que hay complicaciones a nivel normativo, de regulación y políticas públicas y que aun queda mucho que aprender”.

Asebio ha sido, junto a la Agencia Vasca de Desarrollo Empresarial, organizador de la octava edición del Encuentro Internacional de Biotecnología que durante tres días se ha celebrado en Barakaldo con 1.500 delegados de 28 países, entre ellos científicos, empresas e inversores, además de contar con la presencia de 45 fondos de inversión nacionales e internacionales