El ébola ha matado ya a más de 2000 personas en Congo.

La epidemia de ébola de Congo está muy lejos de ser controlada, según el presidente de Médicos sin Fronteras (MsF) en España, David Noguera. De acuerdo con los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) de Estados Unidos, el brote ha afectado ya a unas 3000 personas y ha provocado 2000 muertes. El responsable de la organización humanitaria ha confirmado estas cifras en una entrevista a la agencia EFE.

“Nadie puede dar un horizonte respecto a cuándo va a estar resuelta”, ha señalado Noguera respecto a la epidemia de ébola.

Según el presidente de MsF España, esta epidemia de ébola es la segunda mayor después de la que se registró en Liberia, Sierra Leona y Guinea entre 2014 y 2016. Comenzó oficialmente el 1 de agosto del año pasado. Hasta el viernes pasado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha registrado 2899 contagios y 2006 fallecimientos. Además, ha llegado a ciudades como Goma, que cuenta con un millón de habitantes.

“Seguimos viendo casos donde somos incapaces de rastrear el origen”, ha reconocido el responsable de MsF.

Para Noguera, la incapacidad para determinar el origen de un caso hace probable que haya líneas de infección que no se estén identificando. Precisamente, esos problemas para dar con las líneas de infección es la principal dificultad para controlar el brote. La declaración de emergencia internacional por parte de la OMS ayudará en ese sentido, aunque es necesario apoyar más a los gobiernos, ha dicho.

Desigualdad sanitaria

En opinión de Noguera, la proliferación de infecciones en África está relacionada, entre otros factores, con la desigualdad sanitaria. “Es un hecho objetivo incuestionable que se agrava especialmente en zonas de conflicto”, ha comentado el experto. “La mayoría de la gente que muere en una guerra no lo hace por las bombas o por las balas, sino porque el sistema sanitario se descompone, el personal de salud huye, y las víctimas fallecen por diabetes o hipertensión”, ha añadido.

“Desde MsF intentamos paliar las diferencias, pero estamos muy, muy lejos de que todo individuo tenga garantizado el derecho a una salud digna simplemente por el hecho de ser humano, algo que la comunidad internacional es incapaz de ofrecer”, ha subrayado.

La organización médica invirtió más de 19 millones de euros en 2018 en su misión humanitaria de Congo. A nivel internacional, cuenta con más de 45 000 trabajadores y 6,5 millones de socios, de los cuales más de medio millón son españoles. Está activa en 25 países. No obstante, sus principales operaciones están desplegadas en Congo, Yemen, Siria, República Centroafricana, Libia y Sudán.