El 22% de los inmigrantes que viven con VIH declara haber sufrido algún tipo de barrera que obstaculizó su acceso al sistema sanitario. Este tipo de barreras están más extendidas entre los hombres (24%) que entre las mujeres (14%). Estos datos se extraen del estudio aMASE, un proyecto de investigación europeo coordinado desde el Centro Nacional de Epidemiología (Instituto de Salud Carlos III) y desarrollado en el marco de la red de Excelencia Europea "Eurocoord".

En este estudio han participado casi una veintena de centros de todo el país y se ha entrevistado a 710 personas mayores de edad, nacidas fuera de España y diagnosticadas de VIH en los 5 años anteriores a la entrevista. De ese estudio también se extraen datos que muestran la extrema vulnerabilidad de estas personas: el 6% de los inmigrantes que viven con VIH declaró tener problemas para adquirir alimentos. La falta de recursos para comprar alimentos afecta en mayor medida a las personas que no tienen ingresos propios.

El estudio aMASE ha proporcionado la información que muestra la importancia de asegurar el acceso libre y gratuito de los inmigrantes al Sistema Sanitario y la necesidad de llevar a cabo intervenciones focalizadas en combatir la situación de vulnerabilidad social y económica de los inmigrantes VIH-positivos que sufren un mayor riesgo de exclusión. Los resultados de esta investigación se presentarán de manera pormenorizada en el VIII Congreso Nacional de GeSIDA.