Según informa la Organización Médica Colegial de España (OMC), el secretario general de Sanidad y Consumo, Javier Castrodeza, ha sido el encargado de inaugurar la jornada. “Los profesionales y los sistemas sanitarios tienen un papel clave en la lucha contra el tráfico de órganos y el turismo de trasplantes, precisamente por los controles que necesitan los pacientes antes y después de la intervención”, ha señalado.

De acuerdo con el responsable público, la iniciativa demuestra la “firme decisión” del Consejo de Europa por “impulsar con medidas prácticas la lucha contra el tráfico de órganos y el turismo de trasplantes, una lacra que vulnera los derechos fundamentales” en situación más delicada a nivel social.

Se calcula que en torno al 8% de los trasplantes que se realizan en el mundo están asociados a algún tipo de intercambio comercial; no obstante, es solo una estimación. De hecho, uno de los problemas principales es la inexistencia de datos, de ahí que uno de los objetivos fundamentales sea conocer la verdadera magnitud del fenómeno, que afecta a todo el mundo.

La Sociedad Internacional de Trasplantes, a través del Grupo Custodio de la Declaración de Estambul, ha acreditado la existencia de delitos vinculados al tráfico de órganos en Pakistán, Bangladesh, Filipinas, Turquía, Israel o China, entre otros países. Algunos de ellos han realizado esfuerzos para intentar acabar con el problema.

Así, por ejemplo, Israel, emisor clásico de turistas de trasplantes, ha creado un sistema de notificación de estos casos a sus autoridades; Pakistán ha desmantelado recientemente una organización criminal dedicada al tráfico de órganos y en China existen determinados sectores profesionales partidarios de implantar un sistema de donación y trasplante de órganos basado en los principios éticos aceptados universalmente y propugnados por la OMS.