La medicina personalizada permitirá administrar a cada paciente el fármaco que más se adecua a sus características genéticas y personales, según explican los expertos. “En otras palabras, individualizar la prescripción para optimizarla”. Se pretende evitar así administrar un fármaco a personas en las que no va a generar su efecto o va a producir reacciones adversas. La junta indica que los resultados obtenidos en este proyecto, cofinanciado por el ministerio de Economía, Industria y Competitividad durante los próximos 4 años, pueden servir para que otros Servicios Públicos de Salud puedan implementar estos avances científicos a la práctica clínica habitual.

Diferentes países desarrollan en la actualidad proyectos de medicina personalizada (EE. UU., el Reino Unido o Francia entre otros). En España existe una propuesta de estrategia estatal de Medicina Personalizada y una iniciativa en estudio en el congreso de los Diputados. El Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS) y la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (Aemps,) también han prestado atención a esta necesidad.

Desde este punto de vista regulatorio es destacable que la Agencia Europea del Medicamento haya comunicado que el 32% de los fármacos evaluados tienen una recomendación de un análisis genético para la optimización de su uso.  Estas iniciativas internacionales, europeas y españolas han sido concretadas para algunos medicamentos, principalmente en el sector sanitario privado. Sin embargo, quedaba pendiente la implantación en los Sistemas Públicos de Salud orientada, no a un medicamento concreto, sino centrada en el paciente. Ese es el eje del proyecto Medea, lo cual le hace único entre las iniciativas desarrolladas hasta ahora.