Garantizar un acceso universal a los cuidados paliativos es la petición que ha traslado la OMC (Organización Médica Colegial) en su última Asamblea celebrada en Melilla. En este encuentro, la OMC ha aprobado una declaración a raíz de que el Congreso de los Diputados diera luz verde a abrir el debate para despenalizar la eutanasia y el suicidio asistido.

Tal y como explica la corporación en una nota de prensa, en reiteradas ocasiones se ha denunciado las desigualdades en la legislación autonómica sobre la atención al final de la vida. Asimismo, la OMC considera realmente prioritario y urgente una legislación que garantice el acceso universal a los cuidados paliativos en el Sistema Nacional de Salud (SNS).

En esta declaración, la OMC se reafirma como profesión médica en su compromiso de servicio al ser humano y a la sociedad, así como en el respeto a la vida humana, la dignidad de la persona y el cuidado de su salud. Según establece el Código Deontológico, el médico nunca provocará intencionadamente la muerte de ningún paciente ni siquiera en caso de petición expresa por parte de este.

Por otro lado, la OMC recuerda que la principal lealtad del médico es la que debe a su paciente y la salud de este debe anteponerse a cualquier otra conveniencia. En este sentido, el médico no puede negar la asistencia por temor a que la enfermedad o la situación del paciente le supongan un riesgo personal.

En relación con el acceso universal a los cuidados paliativos, la OMC señala que el médico tiene el deber de intentar la curación o mejoría del paciente siempre que sea posible. En caso de que no lo sea, el médico está obligado a aplicar las medidas adecuadas para conseguir su bienestar, aun cuando esta situación derive en un acortamiento de la vida.

La sedación en la agonía, indica la OMC, es científica y éticamente correcta solo cuando existen síntomas refractarios a los recursos terapéuticos disponibles y se dispone del consentimiento del paciente implícito, explícito o delegado. La Organización Médica Colegial asegura que en su día dio su apoyo a la iniciativa legislativa sobre derechos y garantías en el proceso de morir.

Además de garantizarse un acceso universal a los cuidados paliativos, la OMC considera indispensable el derecho a la sedación paliativa en la agonía. Este derecho debe garantizarse en condiciones éticas, con el consentimiento del paciente. En esta circunstancia no cabe la objeción de conciencia, defiende la OMC.