Según el documento, la productividad científica española ha conseguido repuntar a pesar de los problemas económicos por los que pasa:

  1. El leve incremento del gasto interno por investigador en España en 2015 no consigue igualar las cifras de 2008.
  2. Los ingresos generados por la investigación (I+D) disminuyen en un 19% entre 2008 y 2014, con descensos muy llamativos de hasta casi el 67% en algunas universidades.
  3. Los ingresos liquidados por operaciones no financieras de las universidades, según la CRUE, ha bajado desde el 2008 en un 14,02% de media, llegando en el caso de algunas universidades a superar el 18%.
  4. La evolución del número de investigadores en el sistema científico español también decrece, con una caída del 9,1% entre 2010 y 2015, con una leve mejoría en el último año analizado.
  5. El número de profesores en el SUE ha aumentado ligeramente (un 8,65%), con un crecimiento acumulativo medio del 0,93%.

El documento concluye que la productividad científica española ha mejorado, ya que la Web Of Science (WoS), plataforma que recoge las referencias de las principales publicaciones científicas, sitúa la media de publicaciones de cada investigador español al año ha pasado de 0,49 documentos en 2006 a 0,83 en 2015.

Por comunidades autónomas, Cataluña lidera la relación de las más productivas con la autoría del 25,68% de los artículos publicados, seguida de Madrid con un 19,91% y Andalucía con un 15,63%.

En cuanto al impacto de las investigaciones, el informe destaca el incremento de las publicaciones españolas en las revistas de mayor prestigio, que ha pasado del 49,09% al 53%. Por otra parte, el documento destaca que el incremento del número de patentes concedidas se ha incrementado un 125,36% desde 2006.