Durante los años 60 comenzó el debate científico que señalaba a una dieta con un elevado consumo de grasas como primer responsable de los problemas cardiacos. Los autores del estudio encontraron documentos de la Fundación de Investigación del Azúcar (SRF) que avalaban su teoría; entre ellos, unas cartas entre la SRF y un profesor de nutrición de la Universidad de Harvard.

Esta fundación publicó las investigaciones que llevó a cabo durante 1965 en el New England Journal of Medicine en 1967. En ellas, se reducía al mínimo el consumo de azúcar como factor de riesgo y se centraban en el colesterol y la grasa como máximos responsables de las enfermedades coronarias.

En el reciente estudio, dice la mencionada agencia de noticias,la Fundación de Investigación del Azúcar estableció el objetivo de la revisión, aportó los artículos que se incluirían e incluso recibió borradores del texto, aunque nunca fueron revelados ni la financiación que aportó ni el papel que desempeñó.”

Los autores han asegurado que no existen pruebas concluyentes que demuestren que la azucarera cambiara la revisión de la publicación. También han querido dejar claro que los documentos “proporcionan solo una pequeña visión de las actividades de la asociación industrial”, y no analiza otras organizaciones clave, como la industria alimentaria.