Esto supone un nuevo avance en la extensión de la interoperabilidad de la receta electrónica en el Sistema Nacional de Salud en el que Canarias y Extremadura fueron las comunidades pioneras en su implantación y a las que se han unido Navarra y Castilla la Mancha.

En esta última comunidad, si bien es posible la prescripción por los médicos de recetas interoperables, las farmacias ultiman todavía su entrada en el sistema común del SNS. 475 centros de salud y 1.955 consultorios de Atención Primaria disponen de un sistema de prescripción de recta electrónica que permite retirar la medicación en las farmacias de cada comunidad autónoma y en las de otras comunidades que cuentan con este sistema.

Del mismo modo, 1.997 oficinas de farmacia pueden dispensar recetas interoperables, a las que habrá que sumar en breves fechas las 1.271 farmacias de Castilla la Mancha. Galicia se encuentra en fase muy avanzada de incorporación al sistema de interoperabilidad y se espera que sea la siguiente comunidad en llevarlo a cabo.

El objetivo final es que los pacientes puedan moverse por todo el territorio nacional y obtener sus medicamentos prescritos en cualquier farmacia del país, independientemente de en cuál de ellas hayan sido recetadas y sin necesidad de preocuparse en sus viajes por las fechas de dispensación en las que tienen que retirar la medicación.

Ello requiere la participación de las Consejerías de Sanidad y de los Colegios Oficiales de Farmacéuticos. El proyecto se extiende en el Sistema Nacional de Salud a la vez que respeta los modelos de receta electrónica de cada comunidad autónoma. La receta electrónica en el Sistema Nacional de Salud es uno de los proyectos de interoperabilidad que impulsa el Gobierno.