La resolución de la justicia está basada en que la acción emprendida por la Asociación de Víctimas de talidomia®, presentada en septiembre de 2015, había prescrito. Las víctimas han anunciado que van a presentar otro recurso ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en Estrasburgo (Francia). La empresa ya pidió disculpas de manera pública, aunque los afectados dicen que eso no les vale de nada y que incluso lo encuentra cínico.

En su misiva, la Asociación de Víctimas subraya que Grünenthal se esconde detrás de la prescripción para no pagar las indemnizaciones que los afectados consideran que les corresponden, además de dar las “gracias” al presidente de la compañía por “haber puesto su personal granito de arena para que la injusticia quede impune y sin responsabilidad 60 años después de que haya sucedido.”

Grünenthal comercializó en España a partir de 1958 un fármaco llamado talidomina®, para tratar las náuseas y mareos del embarazo, y que resultó afectar negativamente al feto, ya que llegó a causar malformaciones a miles de recién nacidos al largo de la década de los sesenta. Esos “niños”, aseguran vivir hoy en día con dolores diarios y con degeneraciones físicas y progresivas causadas por el fármaco creado por este laboratorio alemán.

Los afectados por el fármaco se unieron en 2004 y crearon Avite, la Asociación de Víctimas de la Talidomida en España, que lleva doce años de movilización para conseguir que la justicia les dé la razón y obtener una indemnización la empresa alemana. A día de hoy la talidomida® se ha vuelto a utilizar como medicamento contra la lepra con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud.