¿Qué   trastornos   psiquiátricos   son   los   más   frecuentes   en   su   consulta?

Entre los adultos, los más comunes son la depresión, el trastorno bipolar, la esquizofrenia, los trastornos relacionados con el consumo de sustancias (alcohol, drogas y fármacos), los intentos suicidas, los trastornos de ansiedad (en especial el ataque de pánico), el trastorno de personalidad border line y los trastornos sexuales y de identidad sexual.

En el caso de los niños, los más frecuentes son el retraso mental, el síndrome de hiperactividad con déficit de atención, el autismo y los trastornos de la conducta alimentaria.

¿Cómo se aborda la enfermedad mental en Latinoamérica? ¿Cree que existen deficiencias?

Por lo general, el abordaje de la enfermedad mental es en los ámbitos de las emergencias en las instituciones hospitalarias puesto que, por lo común, los familiares traen al paciente a tratamiento solo cuando la conducta errática de esos pacientes es manifiestamente peligrosa para ellos o para el mismo sujeto. Con frecuencia un especialista encuentra que hay una negación del entorno y/o del paciente a admitir que se está sufriendo un trastorno psiquiátrico de larga data.

Para mí es obvio que en Latinoamérica existen deficiencias en la atención, ya que lo habitual es que solo se medique a los pacientes, sin mayores preguntas sobre lo que le ha acontecido a ese sujeto para haber enfermado o a un grupo familiar. El seguimiento del caso es difícil.

La lucha contra el estigma es una tarea pendiente en casi todas las sociedades. ¿Cómo se enfrentan a ella en Venezuela? ¿Qué medidas se han tomado?

En Venezuela, a pesar del caos que reina en todo el Sistema de Salud desde el 2003, se ha intentado “luchar” contra este estigma con conferencias de especialistas dirigidas al público en general y /o dirigidas a otros especialistas en Salud Mental, cine-foros, conversatorios y charlas para pacientes, familiares y/o dirigidas a comunidades, caminatas, entregas de volantines informativos por las ciudades; medidas, en su mayoría, lideradas por laboratorios farmacéuticos, aunados a grupos organizados de especialistas como  la Sociedad Venezolana de Psiquiatría (SVP), colegios de médicos, y la Sociedad Venezolana de Neurología.

En ocasiones el paciente psiquiátrico es al mismo tiempo incapaz. ¿Cree que está protegido legalmente?

En Venezuela existen maneras de proteger legalmente a estos pacientes cuando se hace necesario por la inminencia de una incapacidad. El mecanismo implementado es el siguiente: los psiquiatras que atienden a estos enfermos, tanto desde instituciones públicas como privadas, emiten varios tipos de “reposos médicos” adjuntados a informes médicos explicativos de la condición actual del paciente.

Estos reposos van dirigidos a su vez a los médicos psiquiatras que trabajan en la Seguridad Social, y que finalmente son los autorizados a emitir los diferentes tipos de “legalización de reposos” y los tiempos de cada reposo. Posteriormente el paciente y / o su entorno, lo hará llegar a su lugar de trabajo para informar de su contingencia en su área laboral. De esta manera, a pesar de su incapacidad, el paciente sigue percibiendo su remuneración.  

¿Considera   que   se   ha   medicalizado   al   paciente   psiquiátrico?   ¿Cuál   es   la importancia de combinar el tratamiento farmacológico con la terapia psicológica?

Sí. Para mí, no existe ningún medicamento que solucione los problemas del acontecer humano, acontecer que es más del ámbito del malestar cotidiano que del bienestar. El tratamiento farmacológico sirve para “calmar un poco el cuerpo”, de manera que el individuo pueda dar cuenta, a través del lenguaje, de la palabra, de lo que lo hace sufrir y que le es imposible de soportar, por lo tanto, considero que es de extrema importancia combinar ese tratamiento farmacológico con una terapia psicológica. 

Phubbing, nomofobia… Las   nuevas   tecnologías, además   de   facilitar nuestro día a día, pueden resultar nocivas para la salud si se abusa de ellas. ¿Cómo deben abordarse estos nuevos trastornos?

Todos estos nombres dan cuenta de la gran tendencia actual de los seres humanos, de forjarnos un mundo imaginario (irreal) para quedar inmersos en él, y excluidos de la realidad, de lo que corresponde a los vínculos con los otros (amigos, pareja, familia), (donde lo más frecuente es el impase y la contingencia) y a la vida, en sí.

Sin duda recomiendo el psicoanálisis de orientación Lacaniana para el tratamiento de estos trastornos, que relegan a los sujetos a la más extrema “soledad” en la vida. 

Enfermedades   como   la   esquizofrenia   tienen   una   mayor   investigación   a   sus espaldas. Sin embargo, otros trastornos, como el trastorno límite de la personalidad, son   más   desconocidos.   ¿Debe   potenciarse   la investigación?

La investigación biológica es una herramienta importante en muchos ámbitos de las Ciencias Médicas, de manera que sus avances han derivado en mejorías de la calidad y el tiempo de vida biológica de los seres humanos. Pero considero que, en cuanto a la subjetividad de un individuo, al ser de cada quien, y los sufrimientos que acompañan a los pacientes, las respuestas de la investigación biológica han sido escasas o dudosas en cuanto a la certeza de sus conclusiones en la mayoría de los padecimientos.

Uno de los retos de nuestra plataforma (MedLab.email) es convertirse en la herramienta del médico del futuro. ¿Cómo imagina al psiquiatra del futuro?

En verdad, condenado a desaparecer si los médicos psiquiatras no comienzan a entender que el tratamiento adecuado de un paciente con un trastorno mental debe incluir fármacos más el abordaje psicológico, y no solo fármacos.