La convocatoria, que discurrió desde el céntrico Paseo Bulnes de la capital hasta la sede del Gobierno, se realizó bajo el lema “La celebración por la vida”. El cardenal de la iglesia católica, Ricardo Ezzati, emplazó a los diputados a “respetar el derecho del que está por nacer”. El anteproyecto de ley regula la interrupción voluntaria del embarazo únicamente si se da uno de estos 3 casos: riesgo de vida para la madre, inviabilidad del feto y violación.

El pasado mes de marzo, el anteproyecto de ley recibió la aprobación por parte de la Cámara de Diputados con 66 votos a favor frente a 44 en contra. Está previsto que esta semana se discuta en el Senado. De aprobarse en la Comisión de Salud de este órgano, la norma pasará al pleno de la Cámara Alta, compuesto por 38 senadores, para su debate y votación.

La interrupción voluntaria del embarazo se castiga en Chile con penas de cárcel desde la dictadura del general Augusto Pinochet. Las iniciativas de los últimos 25 años para lograr una regulación del aborto han chocado con los intereses de las clases más conservadoras. La coalición conservadora Chile Vamos, ha advertido que, si se aprueba este proyecto de ley, acudirá al Tribunal Constitucional con el fin de que se derogue.