En estos momentos las vacunas están en fase de prueba. Está previsto que después se presenten a la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) para su autorización. El gobierno brasileño estima que puedan utilizarse a gran escala a partir de 2019. En la última fase del ensayo, dos tercios de los voluntarios serán inmunizados y un tercio recibirá placebo.

Un total de 13 ciudades brasileñas cuentan ya con un centro de prueba donde se espera que 4.000 personas reciban la dosis del producto. El director del Instituto de Butantan, Jorge Kalil, ha explicado que el nuevo edificio tendrá capacidad para producir 30 millones de vacunas contra el dengue al año.

Por su parte, el gobernador de Sao Paulo, Geraldo Alckmin, ha destacado que las obras, que ya comenzaron, podrían estar finalizadas en 60 días. La vacuna diseñada por el Instituto Butantan protege frente a los 4 virus del dengue, y la expectativa es que alcance una inmunización superior al 80%.

En 2016, Brasil registró cerda de 1,5 millones de casos de dengue, el segundo año con mayor índice de infectados, después del record alcanzado en 2015 cuando 1,65 millones de brasileños contrajeron la enfermedad. El año pasado, hasta mediados de diciembre, habían muerto como consecuencia de este virus 590 personas.