El último boletín epidemiológico indica que en 2016 hubo 14 confirmaciones de muertes fetales y neonatales vinculadas con el zika, y 16 confirmaciones de fetos con alteraciones en el sistema nervioso central, abortos involuntarios y mortinatos relacionados con el virus. Según el ministerio, en total, entre confirmados y bajo sospecha, 3.165 bebés están siendo monitorizados desde finales de 2016.

El mayor número de casos se ha registrado en Bahía (636), seguido de Río de Janeiro (402), Sao Paulo (384) y Pernambuco (315). La tasa de incidencia, señala el ministerio, es de 1,9 casos sospechosos de enfermos por virus zika por cada 100.000 habitantes. Desde noviembre de 2015, los casos de microcefalia tienen notificación obligatoria.

En el primer año de la emergencia (desde el comienzo de la crisis hasta finales de 2016), Brasil contabilizó 2.205 casos confirmados de bebés afectados, sobre más de 10.000 notificaciones de sospecha. Durante este tiempo fueron confirmadas las muertes de 259 fetos y recién nacidos relacionadas con el virus.