Un equipo de investigadores de Brasil ha identificado nuevos biomarcadores para la esquizofrenia que podrían ayudar a los psiquiatras a elegir mejor la medicación para estos pacientes. Tal y como recoge la agencia Xinhua, los científicos de Brasil han logrado detectar estos biomarcadores a través de la espectrometría de masas.

Los investigadores identificaron qué lípidos se encontraban en la sangre de los participantes en el estudio y en qué cantidades. Este hallazgo, recogido por el diario Folha de Sao Paulo, puede revolucionar la Psiquiatría, según destacan los autores, quienes afirman que hasta la fecha no existen pruebas objetivas que asesoren a los psiquiatras en el diagnóstico y en la selección de la terapia para estos enfermos.

Estudios previos sugieren que cerca del 50% de los pacientes de esquizofrenia no presentan mejoras de los síntomas durante la primera fase de tratamiento. Estos nuevos biomarcadores para la esquizofrenia permitirán personalizar el tratamiento. Los investigadores aseguran que el interés de utilizar los lípidos como biomarcadores está en el hecho de que estas moléculas ya se han asociado a la esquizofrenia.

En el tratamiento de la esquizofrenia, cada fase de medicación tarda entre 4 y 6 semanas para tener sus resultados evaluados, y pueden transcurrir varias semanas hasta dar con la terapia más adecuada. Hasta un 60% de los pacientes de esquizofrenia no responden al tratamiento. Esto, explican los investigadores de Brasil, se debe a que los psiquiatras no disponen de pruebas objetivas que les ayuden a anticipar los efectos del tratamiento en el paciente y su respuesta.

Daniel Martins de Souza, uno de los autores del estudio, ha explicado a la agencia Xinhua que existen estudios recientes que muestran que, en los pacientes esquizofrénicos, los lípidos presentes en las membranas de las células cerebrales existen en cantidades alteradas. Los medicamentos suministrados para tratarles afectan al metabolismo lipídico de los pacientes.

La investigación de Brasil abre las puertas al desarrollo de una prueba rápida que permita al psiquiatra analizar estos nuevos biomarcadores para la esquizofrenia y así elegir el tratamiento más adecuado para cada paciente.