El biólogo Diego Weinberg, en declaraciones al periódico Clarín, ha explicado que los bebés enfermos de Chagas llegan al parto sin chequeos prenatales. En otros casos, añade este especialista, aun contando con un diagnóstico, los bebés enfermos de Chagas no vuelven a pasar por consulta en el hospital y se pierde el seguimiento.

Según los datos recogidos por la prensa, la mitad de las personas enfermas de Chagas son mujeres y se estima que cada año nacen 1.300 niños infectados, es decir, uno cada 7 horas, según las cifras del Ministerio de Salud argentino.

Estos mismos datos apuntan que en 4 de cada 100 casos “los bebés heredan la enfermedad” de sus madres. Esta situación podría evitarse, señalan, si se realizaran estudios prenatales y controles pediátricos. Tal y como recuerda el ministerio, la enfermedad de Chagas es una patología potencialmente mortal por los problemas de salud, la mayoría coronarios o digestivos, que a largo plazo puede provocar.