“El SAMU brinda atención médica a toda la población, 24 horas al día y sin importar si el paciente se encuentra afiliado al Seguro Integral de Salud (SIS), EsSalud o a un seguro privado”, explica el Ministerio en una nota de prensa. “Todos tienen el derecho a este servicio, cuyo principal objetivo principal es salvar vidas y descongestionar las emergencias de los hospitales”, sentencia.

Sin embargo, lejos de facilitar la tarea, muchas veces el servicio, ubicado en San Borja, “recibe llamadas de inescrupulosos que dificultan la labor del personal asistencial que busca salvar vidas”, lamenta. “Llaman para insultar, molestar o hacer consultas que no tienen relación con la salud”, ejemplifica.

Algunas de estas personas incluso telefonean desde la cárcel. Por eso, el Minsa se ha visto obligado a “exhortar a la población a tomar conciencia y evitar este tipo de acciones, ya que da lugar a pérdida de tiempo del personal e impide que se atienda a quienes realmente lo necesitan”.