Minas Gerais y varios estados federales ya han recibido unos 5,4 millones de dosis desde comienzos de año. Este estado, fronterizo con Río de Janeiro y Sao Paulo, es uno de los más afectados por el brote de fiebre amarilla. El brote surgió hace poco más de un año del inicio de la epidemia del zika en Brasil. Ambas enfermedades son transmitidas por la picadura de mosquitos.

En Minas Gerais se han reportado 404 casos de sospecha de fiebre amarilla en lo que va de 2017, de los cuales 66 ya han sido confirmados. Sao Paulo confirmó 3 contagios, mientras que 2 casos están en investigación en el estado de Espírito Santo. El Ministerio de Salud ha advertido de que el brote de fiebre amarilla puede convertirse en el peor de los últimos 30 años en el país sudamericano. Brasil reportó en el año 2000 por última vez más de 80 casos de la enfermedad.

La fiebre amarilla es una enfermedad viral hemorrágica que suele producir fiebre, ictericia (piel de color amarillo), dolores de cabeza y de músculos, entre otros síntomas. En casos de mayor gravedad, la enfermedad puede conducir a la muerte en un plazo de 7 a 10 días. El virus es endémico en 47 países ubicados zonas tropicales de África, Centroamérica y Sudamérica.