El cáncer debe convertirse en una prioridad para América Latina según han concluido los expertos reunidos en la Cumbre Mundial de Líderes contra el Cáncer celebrada en México. La agencia EFE informa de que los líderes reunidos en este encuentro han destacado que avanzar en el abordaje de esta enfermedad es uno de los principales desafíos de América Latina.

Tal y como han expuesto, el cáncer debe ser una prioridad para América Latina que tiene que incorporarse a la agenda política. La directora global editorial de The Economist, Irene Mia, ha explicado a EFE que “el número de muertes por cáncer ha ido creciendo en los últimos 10 años. Es necesario empezar a mover las piezas para que esta sea una prioridad en las agendas de los gobiernos”, ha añadido.

The Economist publicó el pasado mes de julio un estudio en el que se aborda la incidencia del cáncer y el acceso y desigualdades en su tratamiento en 12 países de América Latina. Tal y como recoge EFE, se espera que las muertes por cáncer se incrementen un 106% para 2035 si los gobiernos y el sector privado no trabajan juntos para que el cáncer sea una prioridad para América Latina.

Ausencia de planes estratégicos

Uno de los aspectos que se han analizado en este estudio es la presencia de planes estratégicos para hacer frente a esta enfermedad. Asimismo, se ha evaluado la disponibilidad de medicamentos o el bajo gasto gubernamental en salud que apenas llega al 4,6% del PIB promedio en los países estudiados: Uruguay, México, Panamá, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú, Paraguay, Chile, Argentina, Bolivia y Costa Rica.

Isabel Mestres, directora de Relaciones Externas de la Unión Internacional contra el Cáncer (UICC), ha explicado que la situación en México es que “está todo listo para trabajar, lo que hace falta es compromiso político”. Los expertos reunidos en este encuentro insisten en la necesidad de que el cáncer comience a ser una prioridad para América Latina.

Por su parte, el director de la Unidad de Epidemiología del Instituto Nacional del Cáncer (INCan) de México puso en valor los datos ofrecidos por el estudio de The Economist “porque nos pone frente al drama de que, si no hacemos nada, inmediatamente veremos una alta mortalidad en los niños”.