El envejecimiento demográfico se ha convertido en uno de los temas de la agenda pública en Cuba, un país que tendrá que ajustar su modelo de protección social a las necesidades de un colectivo cada vez más numeroso en el país caribeño. Es lo que sugiere un estudio de la Universidad de Camagüey en el que se analizan los desafíos a los que se enfrenta el Estado cubano para crear políticas que hagan posible afrontar la mayor longevidad de la población con las condiciones coherentes con su modelo de desarrollo.

De acuerdo con el estudio, el envejecimiento democrático se ha convertido en un “desafío ético” que hace necesario tener en cuenta a las personas mayores “como sujetos titulares de derechos y no solo personas vulnerables que deben ser dotadas de asistencia y cuidado”. Se trata de un fenómeno global que, en los países desarrollados, “mostró un curso paulatino, en paralelo al crecimiento económico”, que permitió a los países adaptarse a los cambios y generar los recursos necesarios, según los autores.

En el caso de los países latinoamericanos y caribeños, el proceso tiene peculiaridades más allá del ámbito demográfico que tienen que ver con la “asimetría” existente entre “el rápido proceso de transformaciones demográficas y el lento desarrollo económico y social de la región”. De esta manera, “en los países con una población más envejecida los niveles de protección suelen ser más extendidos, mientras que en aquellos que se encuentran en plena transición, existen vulnerabilidades derivadas de los escenarios de precariedad” vinculados con escasez de recursos o protección, entre otras cuestiones.

El año pasado, el 20% de la población cubana tenía 60 años o más y las previsiones apuntan que ese porcentaje irá en aumento. “Aunque el Estado instituyó un sistema de atención encaminado a garantizar a sus personas mayores condiciones favorables para su envejecimiento, el logro social de una mayor longevidad establece nuevos retos en materia de políticas sociales, infraestructuras y servicios de atención e inclusión social hacia el colectivo de los mayores”, señala el ensayo, publicado en la revista MedWave.

Tras analizar los desafíos a los que se enfrenta Cuba ante el envejecimiento demográfico, las autoras plantean la necesidad de que el Estado implemente de manera gradual políticas para atender a la creciente población mayor que garantice “los logros alcanzados en materia de protección” de esta población. A la hora de desarrollar esas políticas, habría que tener en cuenta, para adaptar los servicios:

  1. La heterogeneidad de la población.
  2. Los entornos sociales en los que viven.
  3. Las distintas etapas y condiciones de la vejez.