Políticas contra la droga en Colombia

La Universidad de Colombia (UN) ha analizado las políticas contra la droga en Colombia. Estas últimas buscan desarrollar políticas preventivas y reclasificar las sustancias psicoactivas. Las nuevas estrategias deberán comunicar adecuadamente el riesgo de psicoactivos, señala la universidad. Especialistas comentan que regularlas de una manera razonable podría contribuir a contrarrestar dicha problemática. Un artículo de la Universidad de Colombia menciona que el economista Alejandro Gaviria planteó que las políticas antidrogas se han adoptado en diferentes países. Sin embargo, la evidencia va por un lado y la toma de decisiones parece ir por el otro, asegura.

Uno de estos casos es la clasificación que se hace de las diferentes sustancias ilícitas psicoactivas en categorías del 1 al 4. La 1 es la más peligrosa y 4 la menos dañina. Actualmente, tal situación no ha cambiado a pesar de intentos como los de la Sociedad Americana de Pediatría por cambiar la clasificación de la marihuana. Esto permitiría los usos medicinales del cannabis en el manejo de la epilepsia.

Regulación de psicoactivos

“Respecto al cannabis medicinal, hay un debate reciente que muestra que aquellos estados que lo legalizaron tenían una alternativa de manejo del dolor crónico. Esto provocaría que la crisis de los opiáceos y los opioides fuera menor”, enfatizó Gaviria. “Otro caso es la prohibición, que no lleva a una disminución del consumo, lo que sí ocurre con una regulación”, agregó.

Otra medida que se debería implementar son los programas de reducción del daño. Por otro lado, existe evidencia creciente de que esta es una de las mejores políticas a implementar, según este experto. Sin embargo, genera una gran reacción por parte de muchos grupos sociales. Muchos de ellos la perciben como una forma de tener cierta tolerancia con el consumo de sustancias. “La guerra contra las drogas no funciona y la posición más razonable sería decir que un mundo libre de drogas es imposible. Tenemos que reducir el daño, reclasificar estas sustancias, comunicar adecuadamente su riesgo y empezar a regularlas de manera razonable, como lo hace Portugal”, enfatizó Gaviria.