La atención a la salud mental en los desastres naturales es uno de los retos a los que se enfrenta la OPS (Organización Panamericana de la Salud) en el Caribe. Por este motivo, la organización internacional ha firmado un acuerdo con el Banco de Desarrollo del Caribe (BDC) para mejorar la capacidad de la salud mental y el apoyo psicosocial como parte de la estrategia ante los desastres naturales en el Caribe.

En una nota de prensa, la OPS afirma que la mayor parte de las veces se afronta este tipo de situaciones centrándose, únicamente, en la infraestructura y los planes de prevención. Además de reconstruir la infraestructura, la OPS considera esencial ayudar a mejorar la salud mental en los desastres naturales. En este sentido asegura que el fortalecimiento de la resiliencia social e individual es un elemento fundamental de cualquier respuesta en caso de desastres.

“Existe la necesidad”, ha explicado Mónica La Bennett, vicepresidenta de Operaciones del BDC, “de que la población esté mejor preparada para enfrentar los peligros naturales prestándole más atención al bienestar mental y psicosocial”.

La puesta en marcha de este proyecto de mejora de la atención a la salud mental en los desastres coincide con el inicio de la temporada de huracanes. Las experiencias del equipo de emergencias de salud de la OPS y de los interesados directos clave con los huracanes Irma y María el año pasado y las enseñanzas extraídas en estos casos se incorporarán a la ejecución del proyecto con el objetivo de lograr una mejor preparación.

Esta iniciativa tiene como objetivo fortalecer la capacidad del sector de la salud en los ámbitos de la salud mental y el apoyo psicosocial. A partir de este proyecto de mejora de la atención a la salud mental en los desastres se pondrán en marcha planes regionales y nacionales de capacitación en el sector, así como con organismos externos y la comunidad en general.

Está previsto que el proyecto sirva, asimismo, para crear una lista de reserva de profesionales de la salud mental en el Caribe, con el objetivo de que puedan movilizarse a los países afectados en caso de una situación de emergencia. La iniciativa busca, además, fortalecer las competencias de los países para evaluar las necesidades de salud mental y apoyo psicosocial.

La OPS y el BDC tienen intención de elaborar una campaña de comunicación durante la temporada de huracanes para aumentar la concientización acerca de la necesidad de servicios de salud mental después de un desastre y su aceptación.