La normativa para la despenalización del aborto en Chile fue aprobada la semana pasada en el Senado en una votación que la presidenta Michelle Bachelet ha calificado de “histórica”. El rechazo a la norma en el Congreso se ha producido a pesar de que entre el 70 y el 80% de los chilenos apoya la propuesta.

Los 3 supuestos en los que se justifica el aborto son: que se ponga en riesgo la vida de la madre, la inviabilidad del feto y la violación, señala la DPA. Bachelet ha reconocido que en determinados temas no es factible llegar a acuerdo, “porque sencillamente hay una mirada o desde la ideología o desde la religión, que tienen puntos de vista diferentes”.

La aprobación de la ley de despenalización del aborto en Chile requería un cuórum mínimo de 67 votos y logró 66. La abstención del diputado del Partido Demócrata Cristiano, Marcelo Chávez, permitió el rechazo de uno de los artículos que busca consagrar en la ley el derecho de una menor de 14 años de acudir a los tribunales en caso de querer interrumpir el embarazo si sus padres o representantes legales están en contra.

Tras el freno que ha supuesto la votación en el Congreso, el proyecto pasa ahora a una Comisión Mixta integrada por 5 senadores y 5 diputados, cuyo objetivo es solucionar las diferencias surgidas entre ambas cámaras durante la tramitación de este proyecto. Si finalmente se aprobara, la iniciativa quedaría lista para ser promulgada por la presidenta Bachelet antes de que concluya su segundo periodo presidencial el 11 de marzo de 2018.