Según informa la agencia DPA, el proyecto de ley, una de las promesas de campaña de la presidenta Michelle Bachelet, incluye 3 causas concretas de aborto: riesgo de vida para la madre, inviabilidad del feto y violación. Tras la aprobación, la iniciativa pasará ahora al pleno del Senado, constituido por 38 parlamentarios.

La proposición, que fue enviada al Parlamento en enero de 2015 por el Ejecutivo, ya fue sancionada en marzo pasado en la Cámara de Diputados por 66 votos a favor y 44 en contra. “La opinión pública en general está de acuerdo con esta iniciativa que no impone nada a nadie”, señaló la portavoz del Gobierno, Paula Narváez, según la cual la nueva norma “lo que hace es despenalizar en esas 3 situaciones la interrupción del embarazo”.

La propuesta cuenta con el rechazo de las iglesias cristianas y los partidos conservadores, que se reunieron el mismo día de la última aprobación en la llamada “Bancada por la vida”, integrada por 40 parlamentarios de ambas cámaras, incluido uno del oficialismo.

Chile es uno de los países del mundo en los que el aborto está prohibido en cualquier circunstancia. Su práctica es castigada con penas de cárcel desde que la dictadura militar del general Augusto Pinochet (1973-1990), por presiones de la Iglesia católica, derogara en una ley de aborto terapéutico que estuvo vigente desde 1931.

Además, diversas iniciativas que han intentado reponer la norma en los últimos 25 años chocaron también con la fuerte oposición de los sectores más conservadores del país. Chile Vamos, una coalición que agrupa a las formaciones derechistas, advirtió que, de aprobarse finalmente la ley, acudirá al Tribunal Constitucional.