La discriminación de los indígenas mexicanos repercute sobre su propia salud, según ha explicado a la agencia EFE el antropólogo médico de la Universidad de California en Berkeley, Seth Holmes. Los problemas de salud más frecuentes asociados a la discriminación de los indígenas mexicanos son la depresión, ansiedad y temor.

Tal y como ha detallado el antropólogo, la discriminación de los indígenas mexicanos mantenida en el tiempo puede causar problemas de corazón, presión alta, derrame cerebral, diabetes y hasta infecciones. Los campesinos indígenas mexicanos que trabajan en Estados Unidos sufren esta discriminación por parte de anglosajones, chicanos y compatriotas.

El profesor adjunto de Salud Pública y Antropología Médica de la universidad de California investiga desde 2015 cómo influye la discriminación de los indígenas mexicanos en la salud. Concretamente, Seth Holmes ha analizado cómo el racismo afecta a la salud de los miembros de la comunidad triqui de Oaxaca (México) que residen en Madera (California).

A su juicio, la discriminación aumenta el estrés de los jóvenes triquis y otros inmigrantes mexicanos indígenas. Estas personas, añade el antropólogo, “sienten temor a ser atacados y acosados por sus raíces”. La discriminación de los indígenas mexicanos hace que solo sean empleados en trabajos de poda o cosecha, mientras que otros mexicanos sí pueden ganarse la vida en sectores como la restauración o la construcción.

Este tipo de trabajos, añade Seth Holmes, provocan dolores de espalda, rodillas, codos… Si una persona cambia entre un trabajo y otro descansa ciertas partes del cuerpo, pero a los campesinos indígenas solo se les contrata en este tipo de trabajos, argumenta. El presidente del Sindicato de Campesinos considera que los trabajadores indígenas sufren más, porque los supervisores saben muy bien que los pueden intimidar y explotar.