La IA chilena creada por el Centro de Modelamiento Matemático de la Universidad de Chile es capaz de predecir enfermedades de 200 millones de estadounidenses. La IA (inteligencia artificial) desarrollada por este centro se basa en algoritmos que ayudan a detectar de forma temprana enfermedades crónicas, distintos tipos de cánceres y otras patologías.

El responsable de la IA chilena es el ingeniero matemático Fernando Schwartz, que lidera el equipo de Data Science de la compañía Prognos de Estados Unidos. Mediante inteligencia artificial y big data este sistema es capaz de establecer modelos predictivos en salud. Schwartz mostrará su experiencia recopilando más de 17.000 millones de datos de usuarios del país norteamericano en la jornada inaugural de los Data Days.

Según explica la Universidad de Chile en una nota de prensa, durante este encuentro, además de conocer la IA chilena, los asistentes debatirán sobre los desafíos de la ciencia de datos para la sociedad. El científico chileno ha explicado que “la tecnología en inteligencia artificial puede ser implementada para agregar valor y aumentar la eficiencia en salud, permitiendo comprender rápidamente los problemas de los pacientes y aumentando su expectativa de vida”.

Esta IA chilena permite disponer de un “sistema integrado de datos, lo cual facilita que uno pueda ponerse en frente del juego, ser más predictivo que reactivo y empezar a tratar personas antes con menores costes para el sistema”, afirma el científico. Tal y como asegura, “la oportunidad para hacer cambios es impresionante”.

AppNexus y la ciencia de datos

Este científico chileno comenzó su carrera en la firma AppNexus, una empresa estadounidense cuya plataforma de software optimiza la publicidad en línea. En opinión de este experto, la ventaja que proporciona la industria del big data y la IA es que genera sus propios datos y en base a estos, genera predicciones.

Estas tecnologías, como la IA chilena, permiten el control y el posterior análisis de los datos, ha explicado el ingeniero, que ha advertido que los desafíos para la salud en este ámbito son aún incipientes. Los algoritmos de este matemático chileno ayudan a resolver la brecha que la inteligencia artificial y el análisis de big data se encuentran debido a la dispersión en la procedencia de los datos.

Este sistema funciona a través de los sistemas de almacenamiento instalados en los laboratorios, y gracias a protocolos de nomenclatura fundamentales para organizar casi 18 billones de entradas. Los datos son preparados con mecanismos estadísticos y de redes neuronales basados en inteligencia artificial. Más de 1.000 computadores en una arquitectura de nube procesan estos datos simultáneamente, en función de los múltiples parámetros y variables involucrados, para generar hallazgos predictivos.