La ley de consumo de marihuana de Uruguay ha cumplido 4 años desde su aprobación y 5 meses de plena vigencia, informa la agencia DPA. Las opciones que ofrece esta norma ya están desplegadas, según ha asegurado el Gobierno, pero aun no se aplican plena y satisfactoriamente todas las disposiciones, asegura.

El prosecretario de la Presidencia de Uruguay y miembro permanente de la Junta Nacional de Drogas, Juan Andrés Roballo, ha reconocido que se han enfrentado dificultades, limitaciones y se han cometido errores. La ley de consumo de marihuana de Uruguay contempla el uso recreativo, medicinal e industrial del cannabis.

Los datos de los que dispone el Instituto de Regulación y Control del Cannabis indican que ya hay habilitados 71 clubes cannábicos, existen 7.700 autocultivadores y un total de 17.391 adquirientes individuales que se abastecen en la red de farmacias habilitada. Precisamente, la red de distribución es uno de los problemas que ha generado la ley de consumo de marihuana de Uruguay.

Dificultades en la distribución en las farmacias

Según explica la DPA, la venta directa en farmacias enfrentó una serie de dificultades burocráticas y administrativas, incluyendo la amenaza de algunos bancos de congelar las cuentas bancarias de esos comercios con el argumento de que el negocio daba lugar al manejo sucio de dinero.

El Gobierno ha reconocido que el uso medicinal de la marihuana va mucho más lento. La primera licencia para la producción y utilización del cannabis medicinal se aprobó en octubre de este año. Raquel Peyraube, experta en este campo, ha subrayado a la DPA que “el cannabis no es la panacea universal” y que “es necesario estudiar en profundidad los componentes de la planta para prescribirla a un paciente”.

Las dificultades que ha encontrado la ley de consumo de marihuana de Uruguay se han debido también a las diferencias políticas. El Partido Nacional (PN) ha exigido eliminar el registro de usuarios porque a su juicio “limita y burocratiza el sistema”. Por su parte el Partido Independiente sostiene que la burocracia que rodea a este sistema alimenta el mito sobre el cannabis.

El Partido Colorado exige mayor énfasis en la campaña de información y educación, contemplada en la ley, porque en la práctica aún no alcanza los niveles masivos esperados, para desalentar el consumo o por lo menos ayudar a un consumo responsable.