No obstante, el organismo internacional ha subrayado que es necesario tomar medidas adicionales dado que el número de infecciones está aumentando y se acerca la temporada de cólera. “Lo más importante es abastecer a la gente con agua potable limpia y mejorar el saneamiento”, ha destacado Dominique Legros, experto en cólera de la OMS.

Por su parte, Cáritas Internacional ha alertado de que “el agua está muy contaminada porque las letrinas fueron destruidas y algunos cementerios quedaron inundados. Existe el peligro de que broten epidemias como el cólera”, ha señalado el director de Cáritas Internacional, Oliver Müller.

El secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU) ha detallado que cientos de personas han muerto y al menos 1,4 millones necesitan ayuda. “Algunas ciudades y pueblos”, ha explicado Ban Ki-moon, “han sido casi barridos del mapa. Campos y reservas de alimentos han sido destruidos y al menos 300 escuelas resultaron dañadas”.

Según la OMS, en el 80% de los casos el cólera no suele ser grave, pero debido a la pobreza y al paso del huracán, los haitianos pueden encontrarse en condición física más débil, lo que puede agravar la infección. En caso severos, la deshidratación puede causar un colapso circulatorio y la muerte.