Investiga las alérgias alimentarias en la Argentina

La Universidad de Buenos Aires (UBA) actualmente investiga las alergias alimentarias que más afectan a la población argentina. La alergia alimentaria surge de una respuesta inmune específica inducida por la exposición a un alimento. Según la Sociedad Argentina de Pediatría, su prevalencia se incrementó exponencialmente en países occidentales. Es la primera causa de anafilaxia en la infancia.

La UBA realizó una entrevista a la doctora Laura Beatriz López, profesora titular de la Cátedra de Bromatología de la Facultad de Farmacia y Bioquímica. Según señala en la entrevista, las alergias alimentarias son producidas por lo que se conocen como los grandes 8, que son 8 alimentos o derivados de alimentos. Estos son: leche, huevo, maní, soja, frutas secas, trigo, crustáceos y pescados.

Investiga las alergias alimentarias

El artículo 235.7 del código alimentario argentino se actualizó en octubre de 2017. En él se establece que los alimentos que tengan sustancias alergénicas deben declarar su presencia. En el caso de que pueda ocurrir un contacto cruzado en el proceso de elaboración se permite el uso de la frase “puede contener…”.

Actualmente, la mayor parte de las empresas deberían cumplir con la norma. Sin embargo,  puede haber todavía algunos rótulos que no cumplan por el proceso llamado agotamiento de stock de rótulos. Es muy importante que el rótulo sea verídico y confiable. Es la única manera de que los alérgicos puedan evitar un episodio, indica esta profesora. Esto se logra a través de la lectura detallada del rótulo.

Existen diferentes tipos de síntomas al contraer una alergia por alimentos. La UBA cita los gastrointestinales (diarreas, vómitos, distensión abdominal) y los cutáneos (eritemas, edemas). Además, también menciona los respiratorios, que incluyen la rinitis, entre otros. En los casos más severos, hay personas muy sensibles que pueden sufrir shock anafiláctico que puede conducir a la muerte.

Entre los proyectos a futuro de la UBA, la Dra. López comentó que se pretende mejorar los enzimoinmunoensayos competitivos. En este sentido se optimizará su sensibilidad, modificando la solución de extracción y aplicando a las diferentes matrices. Además, también, se propone trabajar con alimentos que pueden ser consumidos por personas con alergia alimentaria. Se trataría de alimentos que no contienen proteínas de leche, de trigo, de soja o de huevo.

En ellos se determinará su calidad nutricional, añade la UBA. Además, se realizarán propuestas de mejora a través de la incorporación de otros ingredientes que permitan la obtención de alimentos de características nutricionales adecuadas. No obstante, en dichos alimentos se verificará la ausencia de los alérgenos alimentarios en estudio.