El evento, aprobado por el centro -y según los organizadores, solicitado por los propios estudiantes, menores de edad-, quiso tratar “simplemente, una situación que afecta a 500.000 mujeres que abortan al año en Argentina”, según explica la propia ponente, Emelina Alonso. En un momento dado, admite, uno de los 35 jóvenes de la audiencia, preguntó acerca de la utilidad del Misoprostol.

“Por suerte surgió la inquietud entre los jóvenes”, celebra Alonso, “entre 5 y 10 mujeres vienen por semana a nuestros locales a consultar sobre esta pastilla. No tenemos el dato de cuántas se compran al año, pero sí de que la caja se vende por 1.600 pesos”, – unos 95 euros.

“Es cierto que en nuestras ponencias no hay médicos presentes, pero la información que ofrecemos sobre esta sustancia puede consultarse en la web de la Organización Mundial de la Salud (OMS)” defendió la conferenciante en el canal de noticias A24.

La droga referida se vende en Argentina de forma legal bajo prescripción médica, y permite abortar hasta las 12 semanas de gestación; “es la manera médica más segura de interrupción del embarazo, mejor que las operaciones quirúrgicas”, asegura la abogada.

Las voces críticas, entre las que se encuentran varios profesionales de la Medicina, han cuestionado la naturaleza política del grupo Nuevo Encuentro, cuyo referente es el dirigente kirchnerista Martín Sabbatella, así como la edad de los oyentes, de entre 12 y 14 años. Advierten de que un uso irresponsable del Misoprostol puede generar hemorragias letales y reclaman que este tipo de charlas sean promovidas y realizadas por un profesional médico.

“Hay que saber colocar el Misoprostol, no es cuestión de tirar la píldora dentro de la vagina y ‘chau’, hay que saber dónde ponerla y de qué forma. La pastilla ayuda a ablandar el cuello del útero y permite que el cuerpo se contraiga; ese es el mecanismo que hace que luego se expulse”, especifica el ginecólogo Carlos Feraboli  en declaraciones al medio Conclusión,

“Las autoridades del colegio se equivocaron en la gente que mandaron a dar la charla. Tendría que haber sido un ginecólogo u obstetra porque pueden explicar los efectos colaterales de ese sistema”, defiende, “la medicina es una ciencia muy delicada que no se resuelve con consultar al farmacéutico, es necesario tratar con los especialistas”, advierte.