Arriola explicó que para este mismo ejercicio se abrirán 4 hospitales: Colima, León (Guanajuato), Nogales (Sonora) y Aguascalientes, mientras que hace poco se inauguró la primera UMF en la Ciudad de México. Arriola aseguró que el IMSS, institución que ha enfrentado en el pasado problemas económicos, trabaja ahora de manera prioritaria en el fortalecimiento financiero, “en la modernización de infraestructura y equipamiento, así como en mejorar la calidad y calidez de los servicios médicos” en los próximos años.

Según el director general, durante 2016 se generaron ahorros en gasto corriente por 7.305 millones de pesos (unos 390 millones de dólares estadounidenses), que serán reinvertidos en estas instalaciones y en equipo médico. Así, precisó, se alcanzará una inversión de 26.719 millones de pesos (unos 1.428 millones de dólares) para 2018, lo que representa un incremento del 69% en relación al mismo periodo 2012-2015.

El funcionario también explicó que en el primer semestre de este año comenzará la puesta en marcha del nuevo modelo de prevención, con el objetivo de reorientar los servicios de salud para prevenir enfermedades crónicas y cánceres. Luego, comentó que el IMSS gasta cerca de 80.000 millones de pesos (unos 4.278 millones de dólares) en la atención de los 4 principales padecimientos crónico degenerativos: la diabetes mellitus, la hipertensión arterial, la insuficiencia renal y los cánceres cervicouterino y de mama.

Preguntado si la renegociación o posible cancelación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN, integrado por México, Estados Unidos y Canadá), pudiera afectar al sector de la salud, Arriola aseguró que no se prevé.

En la intervención participan 2 cirujanos plásticos, 2 residentes en Cirugía Plástica, un anestesiólogo, un residente en Anestesiología y 2 profesionales de Enfermería. Hasta la fecha, 24 pacientes se han beneficiado de este abordaje de la parálisis facial en los últimos 4 años.